TEMA 1. Conceptualización

 


Todo creyente que desea capacitarse en la acción para brindar ayuda a otros, debe comenzar por tener un concepto claro que le permita comprender qué es y qué no es la consejería pastoral. El acto de aconsejar es  realizado muchas veces en situaciones informales. Tenemos la tendencia a buscar o dar ayuda a otros, incluso cuando ésta no ha sido solicitada. Las circunstancias son múltiples:  solicitas consejo cuando te vas a unir en matrimonio, en las relaciones de parejas, con los hijos, cuando vas elegir tu profesión, un estudiante, cuando tenemos que tomar una decisión, etc. 

Así pues, se observa que la consejería es una actividad que caracteriza al ser humano, que se puede dar en cualquier momento y, generalmente parte de las experiencias de quien da el consejo, en la que surge una forma de ayuda espontánea. Ayudar a otros es un proceso que también se puede realizar en diferentes contextos, como por ejemplo, una congregación, una empresa o un organismo. Así mismo, puede ser dirigida a un grupo, una familia o individualmente.
 
De lo anterior surge una pregunta: ¿a qué nos referimos cuando decimos que estamos aconsejando a alguien? y ¿en qué forma esto se asemeja al proceso de consejería que se abordará en el curso?

Al respecto, la Real Academia define a la consejería como "el cargo de consejero o la función del que aconseja". Es evidente que esta definición no es muy precisa para el propósito que se está considerando. No obstante, esta definición revela la forma más común de ver este proceso como alguien que aconseja. Por otro lado, el Pequeño Larousse Ilustrado expresa acerca del término consejo lo siguiente: "advertencia u opinión que se da alguien sobre cómo se debe obrar en un asunto".

Integrando ambos conceptos, se puede decir que la acción de aconsejar implica el proceso de guiar a otro en cierta dirección con el fin de proporcionarle ayuda para que éste pueda resolver un problema o un conflicto.

En este sentido, Cortés (1997) define a la consejería pastoral como el proceso mediante el cual el pastor facilita el entendimiento de la situación conflictiva y dirige al aconsejado en las decisiones del manejo de la misma. Se utilizan los recursos de fe tales como la oración, la lectura, análisis bíblico y la intervención de Dios en la vida de los creyentes.

Por otro lado, Schipani (1997) la concibe como la tarea multifacética de la comunidad de fe a la luz del proyecto de Dios para el mundo en medio de nuestra realidad social concreta.

Así mismo, Barro (1997) considera que la consejería pastoral es misión como un todo y no exclusivamente la tarea de un pastor. Yendo mucho más allá, es la tarea de todo el pueblo (sacerdocio universal de todos los santos) para todas las personas. De la misma forma, Schipani expresa que la Iglesia debe ser un contexto de salud y sanidad y una ecología de cuidado y discipulado. Hemos sido elegidos para a permitirle al Espíritu Santo que nos sane para que también nos use sanando a otros, funcionando así como ciudadanos que pertenecen al reino de Dios.

Así mismo, Hurding (1995) define la consejería como la acción que busca ayudar a otros a alcanzar cambios provechoso en algunos o todos los aspectos de la vida, en el marco de una relación de cuidado donde los límites están bien definidos.

Para finalizar, y considerando el concepto de Serra (2014) podríamos concluir que la consejería es una relación de ayuda entre dos o más personas, donde el consejero hace uso de recursos disponibles para fomentar el crecimiento integral de personas y su entorno, implicando sanidad, restauración, resolución de conflictos, guiados por el Espíritu de Dios en el desarrollo del carácter de Cristo y el establecimiento del reino de Dios en sus vidas.

 

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