Introducción

 



Si observamos con atención a nuestro alrededor, nos damos cuenta que todos los seres humanos en algún momento de sus vidas van a experimentar momentos de crisis; no hay un ser humano que no pase por eso. Incluso los niños. Y cuando esas circunstancias se presentan, la mayoría no se encuentra preparado o no posee las herramientas necesarias para enfrentar tales situaciones de crisis.

De allí la necesidad que la Iglesia como cuerpo de Cristo y poseedora de un mensaje de celestial se haga consciente de su papel aquí en la tierra para brindar esperanzas y sea el canal del Espíritu Santo quien por medio de él Dios Padre ofrece la CONSOLACION que todo ser humano necesita, y particularmente aquellos que están en Cristo Jesús.

El apóstol Pablo en 2 Corintios 1:3-4, nos confirma esta verdad  al expresar: "Alabado sea Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido también nosotros podamos consolar a todos los que sufren". Es interesante notar que el contexto revela específicamente que sólo aquellos que sufren por obedecer los principios de Dios, como hizo Cristo, lo cual nos hace participantes de sus sufrimientos,  son los que experimentarán abundantemente la consolación de Él.

La palabra usada en el texto de 2 Corintios 1:3-4 para consolación se desprende del griego paraklesis que significa un llamamiento al lado de uno con el propósito de brindar consuelo, ánimo, aliento, un ruego. En Lucas 2:25 dice que había un hombre en Jerusalén llamado Simeón, que era justo y devoto "esperaba la consolación de Israel", esta expresión es equivalente a esperar la venida del Mesías y redención de Israel. En 1 Corintios 14:3 la palabra usada para "exhortación" es paraklesis

Es importante notar que la consolación de Dios es mucho más trascendente que el consuelo humano. Así mismo, la Biblia reserva el título de Consolador para el Espíritu Santo. Juan 14:16: "Y yo pediré al Padre y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre". En esta expresión "otro Consolador", la palabra griega usada es parakletos, que literalmente significa "llamado al lado de uno, en ayuda de uno", lo que sugiere la capacidad para prestar ayuda. También denota uno que socorre y que consuela. Cristo fue esto para sus discípulos; por lo tanto, la implicación de sus palabras cuando dice "otro" al referirse al Espíritu Santo, significa que enviaría uno de la misma clase y no otro diferente.

Frente a tanto dolor, tristeza, el consuelo humano es insuficiente. En Génesis 37:35, leemos que Jacob no se dejaba consolar por sus otros hijos al enfrentarse con la pérdida de su hijo José. El consuelo humano suele fundamentarse en sus experiencias y propios pensamientos pero, por otro lado, la  fuente del consuelo divino está anclada a su Palabra.

Por lo antes expuesto, es necesario reconocer que solo Dios es el verdadero Consolador, es quien siempre está atento para brindar socorro y aliento a su pueblo  "Consuelen. consuelen a mi pueblo, dice Dios" Isaías 40:1; le muestra compasión, "...porque el Señor consuela a su pueblo y tiene compasión de sus pobres", Isaías 49:13; cambia nuestro lamento en gozo, "...convertiré su duelo en gozo y los consolaré, transformaré su dolor en alegría" Jer. 31:13; lo hace con solicitud, "como un pastor que cuida su rebaño, recoge los corderos en sus brazos; los lleva junto a su pecho y guía con cuidado a las recién paridas", Isaías 40:11, Salmo 23:4;  y con amor de Padre (Ex. 4:22, Jer. 3:19); visible en Jesucristo, quien mediante el Espíritu Santo continúa consolándonos. "Dichosos los que sufren, porque serán consolados", Mateo 5:4, 9:22; 11:28.


ACTIVIDAD 1.

a) Con las siguientes palabras trate de construir su propio concepto de Consejería Pastoral. No tengas temor a equivocarse, ya que tu participación es lo que importa.  Hay unas palabras del Señor que me ayudan mucho y dice: "si alguien cree que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo"... Así que adelante!



ACTIVIDAD 2. Según la lectura de la introducción, diga ¿qué importancia tiene la Iglesia en el acto de consolar? Argumente su respuesta. Mínimo diez líneas. Máximo quince.

 Esta actividad será elaborada en documento word, identificada con el título "Primera actividad", nombre completo del estudiante y la identificación de la institución.

Será enviado al correo mirthadelvuc@hotmail.com

Fecha límite de entrega 10/02/2024. Cualquier dificultad o inquietud no dude en comunicarse conmigo por el privado.

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